jueves, 1 de mayo de 2014

Aún te espero

Me han llamado preguntando por mi sonrisa, dicen que desde que te fuiste no la han vuelto a ver, yo les digo que estoy esperando a un cabrón que me la lie en el pecho y me devuelva las ganas de querer, pero, tú y yo sabemos que nunca habrá nadie más cabrón que tú y que yo nunca seré capaz de querer a alguien tanto como te quiero a ti, en presente, sí, porque nunca me había dejado tanto la voz en decir te quiero, ni me había latido tan fuerte el corazón o  temblado las piernas al ver a alguien, y ahora que te has ido, he aprendido lo que significa morir por amor, o de dolor, que es lo mismo, porque ninguno de ellos entiende lo que es vivir por y para una sonrisa que te rompe cuando es por otra persona.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         Y he vuelto a pecar, he vuelto a besar sus labios y caer en su olvido, y ahora, al ver como se ha ido sin preguntarle a mi corazón si se iba a poder recuperar, lo ha abierto en canal y ni un poema, ni cuatro canciones de amor susurradas al oído me van a hacer dar pasos hacia atrás y dejar de pensarte como un puente enamorado de un suicida con vértigo que busca unas vías del tren más bonitas dónde dejarse el corazón, y es que siempre hemos hecho el mismo recorrido, el de tu casa a la mía, pero nunca el de mi casa a la tuya, y con casa me refiero a hogar, el que tus costillas izquierdas guardan como oro, igual es que ellas también han visto lo bonito que estas cuando sonríes.                                                                                                                               
 He probado el amor y he de decir que no es todo sonrisas y caricias, tampoco son besos robados o abrazos por la espalda, el amor también es odiar una fragancia que llevas contigo cada día en cada ropa o parte de tu cuerpo que él ha rozado, y al final, acabas odiando cada beso que prometisteis daros en las ciudades más bonitas del mundo, porque, ahora, ya solo queda Alaska, que es tan fría como yo, porque, soñamos con ir a París algún día y ahora podríamos hacer caer la torre Eiffel con el rencor que nos tenemos, soñamos con rehacer Roma y hacerla más bonita y ahora somos nosotros los que nos hemos quedado rotos y vacios, con las miradas apagadas, envidiando cada centímetro de Nueva York.                                                                                                                                                                                       ¿Recuerdas cuando me decías que podía con todo y más?, pues mírame, no he podido ni mantenernos el uno al lado del otro, aunque aún te espero cuando estoy vacía  al pensar en todas esas veces que temblaba de frío y tú solo sabias decirme que estaba más preciosa sonriendo, pero ese es el problema, que debiste haber dado pasos de astronauta hasta mi habitación si tanto me querías, pero que te voy a decir ahora que no te haya dicho entre beso y beso, salidas de emergencia y gente mirándonos  por llenar la última fila del cine con risas, pero, tras todas esas lágrimas y malas rachas, me hiciste sentir infinita, con tus brazos rodeándome la cintura y lo mejor no era sentirte, era que me hiciste soñar sin necesidad de tocar el cielo o cerrar los ojos.

1 comentario:

  1. Por qué ahora no puedo ver tu twitter?!?!?!?!?!?!?!?! Una cuenta que me gustaba de verdad y ya no la puedo ver :'(

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