Me han
llamado preguntando por mi sonrisa, dicen que desde que te fuiste no la han
vuelto a ver, yo les digo que estoy esperando a un cabrón que me la lie en el
pecho y me devuelva las ganas de querer, pero, tú y yo sabemos que nunca habrá
nadie más cabrón que tú y que yo nunca seré capaz de querer a alguien tanto
como te quiero a ti, en presente, sí, porque nunca me había dejado tanto la voz
en decir te quiero, ni me había latido tan fuerte el corazón o temblado las piernas al ver a alguien, y
ahora que te has ido, he aprendido lo que significa morir por amor, o de dolor,
que es lo mismo, porque ninguno de ellos entiende lo que es vivir por y para
una sonrisa que te rompe cuando es por otra persona. Y
he vuelto a pecar, he vuelto a besar sus labios y caer en su olvido, y ahora,
al ver como se ha ido sin preguntarle a mi corazón si se iba a poder recuperar,
lo ha abierto en canal y ni un poema, ni cuatro canciones de amor susurradas al
oído me van a hacer dar pasos hacia atrás y dejar de pensarte como un puente
enamorado de un suicida con vértigo que busca unas vías del tren más bonitas
dónde dejarse el corazón, y es que siempre hemos hecho el mismo recorrido, el
de tu casa a la mía, pero nunca el de mi casa a la tuya, y con casa me refiero
a hogar, el que tus costillas izquierdas guardan como oro, igual es que ellas
también han visto lo bonito que estas cuando sonríes.
He probado el amor y he de decir que no es todo sonrisas y caricias,
tampoco son besos robados o abrazos por la espalda, el amor también es odiar
una fragancia que llevas contigo cada día en cada ropa o parte de tu cuerpo que
él ha rozado, y al final, acabas odiando cada beso que prometisteis daros en
las ciudades más bonitas del mundo, porque, ahora, ya solo queda Alaska, que es
tan fría como yo, porque, soñamos con ir a París algún día y ahora podríamos
hacer caer la torre Eiffel con el rencor que nos tenemos, soñamos con rehacer
Roma y hacerla más bonita y ahora somos nosotros los que nos hemos quedado
rotos y vacios, con las miradas apagadas, envidiando cada centímetro de Nueva
York. ¿Recuerdas cuando me decías que
podía con todo y más?, pues mírame, no he podido ni mantenernos el uno al lado
del otro, aunque aún te espero cuando estoy vacía al pensar en todas esas veces que temblaba de
frío y tú solo sabias decirme que estaba más preciosa sonriendo, pero ese es el
problema, que debiste haber dado pasos de astronauta hasta mi habitación si
tanto me querías, pero que te voy a decir ahora que no te haya dicho entre beso
y beso, salidas de emergencia y gente mirándonos por
llenar la última fila del cine con risas, pero, tras todas esas lágrimas y
malas rachas, me hiciste sentir infinita, con tus brazos rodeándome la cintura
y lo mejor no era sentirte, era que me hiciste soñar sin necesidad de tocar el
cielo o cerrar los ojos.
Por qué ahora no puedo ver tu twitter?!?!?!?!?!?!?!?! Una cuenta que me gustaba de verdad y ya no la puedo ver :'(
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